Cosetes de MuntanyaCosetes de Muntanya
 Waldo Waldo
Estas en » Cosetes de Muntanya » Inicio
Monday 7 de May de 2007, 19:30:55
La Sala (El Chupa-Chups de Kojack)
Tipo de Entrada: ARTICULO | 4 Comentarios

Hola, no tenía previsto escribir nada, pero tal y como me han hecho notar esto podía llevar a interpretaciones erróneas sobre los motivos reales de mi marcha.

Sí, he dicho marcha, porque he decidido seguir los pasos de otros y dejar el foro (si más no por una temporada).

Os explico un poco cual es mi visión de la web y porque tomo esta decisión. Es una visión personal, subjetiva. Algunos coincidirán más con ella y otros nada en absoluto; no importa, no estamos discutiendo sobre si alguien tiene razón o no. Sólo se trata de exponer mi visión de la web, y como todas las cosas humanas puede ser errónea.

Haciendo un poco de historia, un día un amigo me dijo “Oye, vente conmigo que hay una fiesta y te lo pasarás bien”. Y fui a la fiesta. Y descubrí que había un señor que tenía un local y que lo había abierto para que todo quien quisiera pudiera estar allí y pasar un buen rato.

Pero sobre todo descubrí que la gente que visitaba el local era buena gente, con la que daba gusto compartir el tiempo. Como pasa en todas las fiestas, la gente aportaba bebidas y comida; y debatíamos sobre si aquel vino era el mejor o no; o si aquel plato era más bueno que el otro. A veces, algunos invitados se apasionaban en la defensa o detracción de un plato en concreto…. Normalmente nadie convencía a nadie para cambiar de opinión, aunque a veces sí que quedaba una semillita que te hacía replantear la visión de las cosas, aunque solo fuese para comprender porque tus amigos encontraban salado aquello que para ti era dulce. Pero siempre, siempre, al final, recordaban que ante todo eran amigos y se tomaban una cerveza juntos para demostrar que tenían claro lo que es importante de verdad.

Y así, fue corriendo la voz y el local estaba cada vez más lleno y hasta hubo que cambiar varias veces de local porque faltaba espacio para tanta gente.

Pero un día pasó algo que no había pasado antes. Un grupo de colegas se entestaron en hacernos probar su vino para demostrar que era el mejor. El problema es que no importaba si estabas comiendo ensalada, carne, pescado o dulces, ellos te hacían probar su vino aunque no pegara en absoluto con la comida. Algunas personas intentaron hacerles desistir pero ellos no cejaron en su empeño y al final el bicarbonato se agotó y hubo que tomar medidas.

Las medidas fueron serias, ya nadie podía opinar sobre las bondades o deficiencias de un vino o un plato, ni sobre el penalti del último partido de futbol…. Salvo que se hiciera en una sala en concreto del local: “la Sala”. Pero (ya sabéis, todas las cosas tienen un pero), resulta que a la gente que estaba hablando de fútbol y se acordaba del penalti no le gustaba tener que interrumpir la conversación para continuarla en “la Sala”. No solo eso, los que decidían ir a la sala encontraban que las antaño animadas discusiones e intercambios de pareceres ya no existían… lógico, a menos que alguien fuese expresamente a esa sala no se enteraba del debate.

Y así, hubo contertulios que expresaron que esto no era bueno y que se tenía que cambiar, pero sus palabras no hallaron eco.

Yo seguí asistiendo a las reuniones en el local confiado de que pronto recobraría su ambiente original. Incluso había apoyado la creación de la Sala porque, aún sin estar convencido de que fuese una buena solución, algo había que hacer y no sabía encontrar una alternativa mejor.

Así, el tiempo fue pasando y cada vez tenía menos ganas de participar de la reunión, bien fuese dialogando con otros contertulios, bien aportando una botellita de vino o cualquier otro manjar.

Al principio pensé que la culpa era de algunas personas que me recordaban la actitud que había llevado a la creación de “la Sala”, hasta que un día pasó algo que me obligó a meditar más profundo de lo que lo había hecho hasta entonces. Y para mi sorpresa descubrí que lo que realmente me molestaba era “la Sala”, esa sala que impedía salirse de las formalidades y aportar calor al ambiente, esa sala que impedía improvisar en las conversaciones sin miedo a causar ningún daño (porque siempre quedaba el recurso de compartir una cerveza para volver a ser amigos).

No creo que eliminar la Sala sea fácil, pero creo firmemente que valdría la pena intentarlo. De lo único que estoy seguro es de que exige de la aportación de todos y por tanto estoy dispuesto a colaborar el primero si hace falta.

Sin embargo no tengo la impresión de que esto vaya a cambiar. Por eso he decidido que por muy mal que me sepa, esta fiesta ya no es mi fiesta.

Ojalá sea tan solo un punto y aparte y que las cosas cambien ( o, si estoy equivocado, me de cuenta de mi error), ¡prometo que me faltará tiempo para volver!

Waldo

PS: Ah sí, os estareis preguntando a que venía lo del chupa-chups. Me aficioné al chupa-chups viendo a Kojack, pero un día Chupa-Chups cambió el sabor que me gustaba. Es evidente que yo no puedo obligar a chupa-chups a fabricar nada, pero igual de evidente es que chupa-chups no puede culparme de que no me guste el nuevo sabor y deje de consumirlo. Y ahora viene lo mejor, ni chupa-chups cambió el sabor para fastidiarme, ni yo dejé de consumir para fastidiar a chupa-chups. Por tanto, si alguien ve en esta mi opinión un ataque a cualquiera, que se tome una cerveza, de un paseo y se lo vuelva a leer, porque no ha entendido nada de nada (o yo soy peor escritor de lo que pensaba).




añadir nuevo comentario



Archivo de entradas »

 

 
MadTeam.net | Suscribirte a este blog | Creative Commons License Blog bajo licencia de Creative Commons. | compartir este enlace en Facebook